23.4.13

23.04.13 Espacios semiabiertos, cerramientos ligeros


De los edificios contemporáneos, una característica que siempre me llama la atención y me agrada especialmente son los espacios semiabiertos que rodean los edificios. Es una característica de la arquitectura de Norman Foster, herencia de Buckminster Fuller. Los dos son arquitectos referencia, general y personalmente.




Desde que ellos apostaron por ello, hace ya mucho tiempo, el tiempo les ha ido dando la razón. El muro que antes separaba interior y exterior se ha ido disociando, creando diferentes capas: Impermeabilización, aislamiento, cerramiento exterior, interior... en algunos casos dando paso a dobles pieles. Estas dobles pieles tienen muchas ventajas técnicas: gran aislamiento térmico, posibilidad de que el cerramiento interior ya no tenga que protegerse de viento, agua, ruido...


Pero cualquiera que haya estado dentro de estos espacios sabe que también tienen una calidad arquitectónica especial. Te encuentras en un limbo, entre la calle y el interior, donde hay cierto silencio pese a respirar aire fresco, donde disfrutas de un gran comfort mientras puedes ver el sol o las estrellas.

Estos espacios se suelen lograr con cerramientos muy ligeros, una fina capa que envuelve el edificio, y le da una forma que ya no tiene por qué ceñirse a la forma que envuelven. Es un vestido, que puede embellecer, homogeneizar, complicar o simplificar; jugar con la forma. Por ello en granes edificios de eventos, vemos cada vez más cerramientos como estos, que al ver el edificio desde lejos dan una idea clara, pese a la complejidad de programa que puedan albergar.


Esta idea, que me llama la atención desde hace tiempo, encaja perfectamente en el planteamiento inicial que hice del proyecto: da lugar a unos espacios dinámicos, abiertos, iluminados, sirvientes...que envuelven el edificio. Dan una unidad a todos los espacios que se reúnen para cumplir el programa. Crean un edificio Omnibus.











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8.4.13

09.04.13 Mirada racional / Mirada intuitiva


El arquitecto debe combinar en su trabajo una visión racional, analítica, lógica... con otra intuitiva, sensible, sutil.

Tras el planteamiento inicial, llega el momento de añadir mi visión personal del sitio. Yo no pude evitar desde un primer momento relacionarlo con el Mauerpark de Berlín, donde había pasado tantos fines de semana el año anterior. Al principio pensé que era algo casual, sin importancia. Pero al buscar información sobre el parque y verlo dibujado me dí cuenta de que esa intuición era muy acertada.





El mauerpark se forma tras un muro, en el que hay un gran desnivel, y existe un hueco que sirve de anfiteatro al aire libre. También se desarrollan ahí mercadillos, y eventos de múltiples estilos.

El mauerpark era, por tanto, muy similar tanto en programa como en características del lugar al proyecto actual. ¿Qué podemos aprender de él?

1 Anfiteatro 
El simple hecho de que en una parte del desnivel haya tallados unos círculos con medidas apropiadas, ha desencadenado que todos los domingos la gente se reuna para cantar, y se hagan otras actividades increíbles, al aire libre y sin coste ni programación alguno. Eso es para mí, un ejemplo de lo que puede llegar a ser la arquitectura.

En nuestro caso, el hueco en la cantera pide a gritos una zona de ese estilo: un espacio para la ciudad, que a la vez apoye al programa del Edificio Omnibus.







2 Edificio Omnibus:



Si hay una forma que los edificios actuales de diversos eventos parecen compartir es la circular. Incluso cuando el elemento que envuelven (campo de fútbol) no sigue esa forma. Por tanto el anfiteatro nos da una oportunidad clara de seguir con la misma forma y cerrar la otra mitad del espacio con un edificio cerrado. Este edificio además, puede hacer compartir a los cines y auditorio el mismo punto focal. Incluso con el anfiteatro exterior. Eso sería dar un sentido único a todo el edificio, algo que sólo se puede conseguir en un edificio omnibus.






3 Mercadillo.




La zona comercial y el mercadillo deben seguir el espacio dinámico, y éste se ve interrumpido por el edificio al final de la parcela. Pero esto es una oportunidad para desviar ese flujo de gente hacia nuestro edificio, pasando por el hall, teatro, cines, biblioteca, hasta el parque superior, donde encontrar una vista inigualable de la ciudad.






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08.04.13 Métodos de representación

Cada vez que comienzo un proyecto me pregunto cómo representar los planos.

Es una decisión muy importante, pues en ella se ve reflejada tu visión del lugar, y de ella depende tu proyecto. Viendo los planos de cualquier arquitecto puedes ver sus obsesiones, su manera de ordenar....lo que le importaba y lo que ignoraba, la cantidad de información que analizaba...

Llevo tiempo buscando un método que me sirva siempre, para todos los proyectos. Pero siempre me sorprendo cuando al probar otras opciones, me veo obligado a aceptar que en ese caso, otro método es mejor.

El primer contacto suele ser una ortofoto. Incluso dentro de éstas existen matices, tonalidades, etcétera, pero vamos a suponer que son "objetivas". Representan la realidad, sin intención ni juicio. Pero suelen tener mucha información sin jerarquía alguna, y por tanto al verlas no nos dan un mensaje directo.



Por algo en Google Maps está la opción "Mapa" y sus Capas: ahí tenemos menos información, pero mucho más ordenada y digerible. Curiosamente, nos orientamos mucho mejor, incluso entendemos mejor el lugar con una representación menos "fiel". Los colores uniformes, la separación entre carreteras y parcelas, y la jerarquía de estos nos ayudan a entender lo que vemos con sólo un vistazo.



Ese método de representación me gusta mucho y se esta imponiendo, pero los profesionales necesitamos planos vectoriales: necesitamos medidas, áreas, y todo tipo de datos matemáticos que no están en un plano rasterizado. Necesitamos información geométrica. Por ello, los planos cartográficos suelen prescindir de colores, rellenos, u otros métodos "divulgativos". La estética de estos planos es precisa, pero compleja y detallada; por algo es la que utilizan los expertos.







Aquí empieza nuestro trabajo: la mirada del arquitecto debe tener una intención, y la representación de ella debe tener un mensaje. Debe recoger esa información detallada, y darle un sentido; orientarla en una dirección. El método más famoso es el de Forma y Fondo ( Max Wertherimer): reducir todo a una dicotomía de dos colores, normalmente Blanco/Negro. En el caso de la arquitectura, suelen representar Lleno/Vacío, lo que nos hace ver los volúmenes edificados claramente. El resultado es increíblemente contundente, y muy clarificador:




Personalmente me gusta mucho para tener una primera impresión de los volúmenes. Otras veces he observado planos en los que las carreteras también eran parte de la "figura", y el "fondo" era el espacio sobrante. Estos planos también son útiles, sobre todo cuando las carreteras tienen mucha importancia. Sin embargo, esta importancia no suele ser la misma, y confunde ver el vacío y el lleno iguales.



Yo suelo separarlo, y dibujo lo dinámico siempre blanco. Tanto si es llenando toda la parcela de negro, como añadiendo un tercer nivel en gris. La primera opción suele ser buena para hacernos a la idea de la trama de la ciudad, la retícula que organiza esa parte. Es algo que ya analicé en Marsella en general, pero en nuestra parcela en concreto se puede ver mejor:



Con tres niveles, el plano sigue siendo bastante claro y explica muy bien qué espacios son totalmente dinámicos (rodados), totalmente estáticos (edificios) o una mezlca entre estático y dinámico (peatonal).

Este método me gusta mucho, y nada más empiezo un proyecto suelo utilizarlo para empezar a entrelazar los espacios. Pese a que la parcela de intervención este "vacía", los flujos de personas siempre se deben conectar, y la edificación debe seguir el orden que le rodea. Por ello estos planos ayudan en los primeros trazos, a no olvidar nunca algo tan importante.



Sin embargo, estéticamente se me hace empalagoso a veces que haya tanto relleno. Por ello intento mezclar los métodos que hemos visto hasta ahora, manteniéndome en el blanco y negro, jerarquizando la información, pero a la vez dando detalles y no perdiendo el aspecto de plano.